
“Creo en un mundo donde el amor no se queda en un sentimiento, sino que se transforma en acción. Donde cada criatura tiene derecho a la vida, al respeto y a la paz.”
Dentro del SFT Animal Sanctuary, el santuario de animales más grande de Marruecos fundado por Salima “Sally” Kadaoui en 2013, nace el primer Jardín de la Paz en tierra africana. Un lugar simbólico y real, donde olivos, animales rescatados y personas se encuentran en un abrazo de renacimiento y compasión.
Fruto de la colaboración entre Garden of Peace y SFT, este jardín representa una nueva visión del mundo: un lugar donde cada gesto amable se convierte en un acto de revolución, y el amor por los animales se transforma en acción concreta por la paz.
“Hemos plantado olivos donde antes solo había abandono. Hoy, en ese silencio, crece la voz de la esperanza.”
Cada año en Marruecos, miles de perros son sacrificados por miedo a la rabia y para controlar la población callejera. Proyecto Hayat, que en árabe significa “vida”, nace para cambiar esta mentalidad, salvando vidas a través de la educación y la participación comunitaria. Gracias al trabajo de SFT, galardonado por tercer año consecutivo con el Global Rabies Day Award en la región de Meracon, el proyecto promueve la compasión como valor social.
El objetivo: convertir Tánger en la primera ciudad de África libre de rabia y verdaderamente amiga de los animales.
“Educar en la compasión es el primer paso para salvar vidas, tanto animales como humanas. Hayat es vida, y la celebramos cada día a través del amor.”
Con el Proyecto Hayat, llevamos mucho más que comida: llevamos dignidad, escucha y presencia.
Cada abrazo, cada sonrisa compartida en las calles de Tánger es una semilla de paz.
Porque Hayat significa vida, y nadie debería enfrentarse a ella en soledad.
Entre las colinas de Tánger, donde antes reinaban el abandono y el sufrimiento, hoy se enciende una luz de esperanza.
Una luz concreta, hecha de compromiso diario, que nace del encuentro de tres realidades unidas por una visión común: SFT Animal Sanctuary, The Garden of Peace y el Proyecto Hayat. Juntas, han dado vida a un lugar que no es solo un refugio para animales en dificultad, sino un verdadero centro de transformación social, donde la educación, la protección y el cuidado se convierten en herramientas para construir un futuro distinto.
En este espacio regenerado, la compasión se convierte en acción y la fragilidad se transforma en fuerza.
Se cultivan relaciones, se promueve el respeto, se siembra conciencia. Cada animal rescatado, cada persona involucrada, cada gesto de atención cuenta la posibilidad de renacer —juntos.
Este es un faro para el futuro, un ejemplo tangible de cómo, incluso en los lugares más heridos, la paz puede germinar cuando el amor se traduce en presencia, escucha y responsabilidad compartida.
“En un rincón olvidado del mundo, hemos encendido una luz que no se apagará: la del compromiso, el cuidado y el valor de amar.”